COQUITO EL MESERO
A coquito,
el mesero le gusta servir
Platicos de
albahaca con calabacín
Le gusta el
oficio, le gusta el quehacer
Servir a la
gente, sin cara de estrés
Ayuda a su
madre, le ayuda a tender
La cama
vacía De mamá Inés.
Ayuda a los
niños A cruzar la avenida
¡Hacia
arriba, hacia abajo!
¡No viene
nadie por este tramo!
Cuida a
Yayita la gata de Inés
Marrona con
blanco, juguetona por donde la vez.
Le encanta
la fiesta, le encanta el coctel
De limón con
fresa, chocolate por doquier.
A Coquito el mesero le gusta ayudar
A su madre
María a ir a mercar
Lechuga
fresquita pepino verdoso
Moritas
azules y ponqué de coco.
Llega
temprano a atender a la gente
Se quita la
gorra y se pone el sombrero
Se quita el
chaleco y se pone el delantal
Para no
ensuciarse con la comida de don Juan.
Va a la
cocina recoge el pedido
Lo lleva a
la mesa y se devuelve con un trio
Yayita a su
izquierda, Marina detrás
José a su
derecha y coquito en la mitad.
Ya se acaba
el día la noche empieza ya
Coquito
bosteza y se va a cambiar
Sale del
restaurante por la puerta de atrás
Se despide
de Yayita y empieza a caminar.
Al fin llega
a casa saluda a su madre
Y se va a
descansar. y así pasan los días
De Coquito,
el mesero nunca dejara de sonreír
Y siempre
estará contento.
MI AMIGA CRISALIA
Yo tengo una
amiga cristalina como el vidrio
Redondita
como el sol, azulita como el agua
Juguetona y
muy amigable por montón
Ella viaja,
viaja mucho y se vuelve aventurera
Pasa por los
suelos rasos y por los suelos de Ginebra.
Suele ser de
gran ayuda, pero también de gran horror
Cuando cae
del cielo inmenso
Con mi techo
ha de chocar
hace bulla
como loca
Pero alegra
a mi mamá.
A veces
viene acompañada
De centellas,
rayos y más
Esas veces
sí que asusta
Porque se
cree un monstruo al chocar
Hay días en
que daña
Hasta el más
feliz fiestón
Ya que
aterra a mis amigos
Y trae el
frio chaparrón
Pero para muchos,
muchos otros
Mi amiguita
es de alegría
Trae
fertilidad a la tierra
Y hace que
crezcan las maticas
Ella es muy
buena chica
Ya que
alimenta a los perritos
Hace que
crezcan los cultivos
Que mamá compra seguido
Pero mi
amiga hace falta
En los días de
sequia
Cuando el
sol está que arde
Y la tierra
quebradiza.
Es mi amiga
Crisalia
la que moja mi ropita
La que ayuda
al campesino
en sus horas
de fatiga
Es mi amiga
Crisalia
la que hace
chaparrones
La que hace
siempre falta
en los días de verano
Por eso
Crisalia va a estar siempre presente
Para
refrescar mi ambiente
y traer la brisa fresca
que tanto
anhelo siempre.
Lo lejos que está la luna
El cielo
pintado la luna sonriente
Las nubes
huyendo la estrella estremece
Del cielo
cayendo gotitas de agua
Chaparrón
que se avecina la ropa que se guarda
La luna
sonríe, las estrellas se levantan
El sol se
despide, la luz se guarda
El cielo se
vuelve oscuro azulado
Y los
grillitos cantan al garabato
A la luna vuelan
Luciérnagas solas
Con cintas
de aderezo y hojitas de cacota
Pero no
saben lo lejos que está
Solo lo
intentan, una por aquí otra por allá
JUANITO COQUERO
Un dia en el
parque Juanito coquero
Sale
contento a jugar con los perros
A espantar a
los gatos de doña Marina
Que se la
pasa recogiendo mandarinas
Juanito
coquero es un niño rebelde
Con las
mechas moradas y las uñas pintadas
El piensa
que el mundo gira por él.
Pero que
pobresito, no lo puede ver
Que el dia
presente le va a doler
El alma, la
vida y hasta el quehacer
Estaba Juanito
espantando bichitos
Cuando de
pronto se le acerca un niño
Con cara de
rico, zapatos de chal
Ojos de
ardilla, sonrisa infernal
Juanito ni
timido ni perezozo
Le hace un
gesto un poco orondo
Lo mira
maluco, lo mira fatal
Pues con
esas fachas hasta risa ha de dar
Pero oh
sorpresa el niño es igual
Que nuestro
Juanito que no se deja intimidar
Y aquí
empieza una guerra sin final
En donde
ambos son traviesos sin atar
Con tortas
de barro y gusanos de tierra
Ninguno desea perder esta guerra
Que tan pronto
comienza
Se esconden
las aves y los cucarrones
La guerra
empezó, la suerte se echo
Juanito y el
niño empiezan el juego
Juanito
prepara bolitas de barro
Mientras que
el niño prepara un motín.
En esas
ambos, toman picantes
Que por
descuido dejo don Alicante
Se lanzan se
lanzan, ninguno da tregua,
En esta
batalla de ardua dureza.
Pero tan
mala la suerte de ambos chiquillos
Que ambos
reciben su merecido
Picante en
la boca, los pone a pitar
Como
locomotora de la era industrial
No hicieron
falta ni pimienta ni sal
Pues ambos
chiquillos salieron a volar
Sus lenguas
ardían, no sabían que esperar
Pues fueron
de victimas de su propio juego ¡ja!
Al fin
entendieron que creerse mejores
no tiene
buen final
Que las
buenas personas te miran con cariño
Sin tener en
cuenta tu vestido.
MERLINO CAL Y SAL
El cielo, la
tierra, el niño y el mar
Esta es la
historia de Merlino, cal y sal
Que vive en
el pueblito de Santa María
En donde los
peces y las aves juegan sin parar
Es un
pueblito de lindas casitas
De calles
estrechas que te llevan al mar
Con gente
bonita que te saluda al pasar
Un sol
caliente que se acompaña con el mar
Merlino, es
amigo de delfines y del mar
Sale
temprano a ayudar a su papá
Con la
atarraya atada a un lado del delantal
Que es
pescador de profesión natal.
Además de
todo, Merlino es especial
No va a la
escuela, pues no tiene para pagar
Pero aprende
mucho con los libros de don Juna
Que le
enseña a ratos su historia natal
Es entregado
y muy cariñoso
A su mamá le
gusta mimar
Sus
hermanitos lo quieren mucho
Pues el
mayor es, no hay nada mas.
Merlino, cal
y sal
Desea
encontrar la estrella de mar,
Que dice su
abuelo,
Concede deseos hasta reventar
En lo más
profundo de su corazón
Merlino
desea que el mundo entero
Se vuelva
amor, se vuelva amor
la busca, la busca y nunca la encuentra
Pero no
desiste, pues confía que pronto aparezca.
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